“Conectar con  las vivencias reales de nuestra infancia nos ayudará a comprendernos mejor para poder sanarnos, liberarnos y gestionar mejor todos esos comportamientos que hoy nos imposibilitan llegar a ser la madre o padre que nuestros hijos necesitan que seamos. La toma de conciencia de nuestra propia historia es el primer paso.”

Yvonne Laborda

¿Por qué me altero cuando mi hij@ no me hace caso?

¿Cómo puedo gestionar sus rabietas de otra manera?

¿Por qué me altera tanto que l@s abuel@s se entrometan en la manera que educamos a nuestros hijos?

¿Por qué me cuesta ofrecer presencia y atención a mi hij@?

¿Por qué la maternidad nos ha desestabilizado como familia?

¿Cómo dejar de depender emocionalmente de mi madre o mejorar la relación con ella?

Mi pareja y yo nos hemos separado y tenemos un/a hij@ pequeñ@. ¿Cómo gestionarlo para no sufrir?

¿Es posible un divorcio pacífico con hij@s de por medio?

¿Por qué cuando mi hij@ está en régimen de visitas con su padre siento la necesidad de llamarle o mandarle mensajes preguntando por el/la  niñ@?

 

 

Si te sientes identificad@ con éstas y otras preguntas del estilo, tal vez sea porque esa infancia maravillosa que recuerdas donde tus padres te dieron “todo y no te faltó de nada”, inconscientemente no fue tan maravillosa… La falta de besos, abrazos, caricias, miradas, presencia; los llantos  y enfados reprimidos  o distraídos y esa búsqueda continua  de amor satisfaciendo las necesidades de papá y mamá, han hecho que ahora, en la maternidad/paternidad, se reactiven automáticamente  aquellas vivencias y emociones infantiles relegadas en la sombra. La consecuencia es que, sin darnos cuenta, pedimos que nuestros hij@s cubran aquellas necesidades propias y auténticas que no obtuvimos de  nuestros padres y, además, lo hacemos de manera desplazada: “hazme caso”,”mírame cuando te hablo”, “escúchame”, “quédate ahí sentad@ mientras yo…”, “no tengo tiempo para nada”, “vete a dormir ya”, “no seas mal educad@”, ” ¡dale un beso!”, y un largo etcétera.

  

Conocerte como hij@ ayuda a comprenderte como madre/padre y mejora la relación con l@s hij@s

¿Qué significa sanar tu niñ@ interior?

El objetivo principal y primordial de todo ser vivo que nace (animal o vegetal) es la supervivencia y posterior reproducción.

Cualquier animal o planta está biológicamente diseñado para vivir en tribu,manada o agrupación. Es fácil entender que cuando un animal no es aceptado en la manada por el motivo que sea, tiene todas las de perder en una selva llena de depredadores. Hasta aquí se entiende que para que un individuo sobreviva necesita pertenecer a un clan, un grupo o una comunidad.

La especie animal “homo sapiens sapiens”, más conocida como humanos,  llegamos a la etapa adulta como buenamente podemos, es decir, activando mecanismos de supervivencia para continuar viviendo el máximo de tiempo posible. Además, se nos añade una parte extra:el neocórtex, responsable de nuestra capacidad de razonamiento,del pensamiento lógico y la consciencia.

Estos mecanismos son mayormente inconscientes, ya que los repetimos por  patrones aprendidos dentro del grupo (familia) y se crean como respuesta y consecuencia a hechos que ocurrieron en el pasado. Estos patrones se traducen en “personajes, comportamientos, actitudes o personalidades” creados para vivir en grupo y ser aceptados.

En la primera infancia aprendemos como “normal” aquello que hacen o dicen nuestros primeros referentes:los padres. Vemos como “normal” que no recibamos de ellos tanto contacto, mirada, escucha, brazos, amabilidad, besos o respeto; en cambio, aprendemos que sí son “normales” los gritos, los castigos, las cachetadas en el culo, las amenazas, las riñas, los enfados, los “porque yo lo digo”, los “es por tu bien”, y un largo etcétera.

Una cría en la naturaleza, cuando tiene hambre come, cuando tiene sueño duerme, cuando necesita actividad se mueve y cuando necesita relacionarse juega. Nadie le dice si es la hora adecuada, si es la cantidad correcta o si es el momento preciso. Entiendo que vivimos en una sociedad donde hay horarios y rutinas que cumplir.Sin embargo, las personas vamos creciendo pensando que, para que el clan nos acepte y recibamos el amor de nuestros padres, hemos de ser sumisos, acatar órdenes, reprimir nuestras emociones, comportarnos de una manera o crear un personaje acorde a los gustos de los demás.

Aquello que acallamos de niñ@s, aquello que necesitábamos y aquello que genuinamente nos correspondía, es lo que se traduce como vacío emocional.

Sentir y sanar tu primera infancia es permitirte ahora ser quien realmente eres, comprendiendo (plano mental) y sintiendo (plano emocional) todo aquello que te correspondía legítimamente de pequeñ@ y no obtuviste. Ahora de adult@  puedes actuar (plano físico) para darte aquello que tus padres no pudieron ofrecerte porque no supieron: AMOR SIN CONDICIÓN.  

 Una consecuencia directa de esta indagación interior y toma de conciencia es que la relación con tu entorno tiende a mejorar.El grado de mejora depende de tus siguientes decisiones concientes.

 

¿Te gustaría sentirte mejor contigo mism@?
¿Te imaginas dejar de gritar o reñir a tu hij@?

Te cuento brevemente el proceso que me ha llevado hasta aquí y que ahora pongo en tus manos.

Los pocos recuerdos que tengo de mi primera infancia, son en su mayoría con los abuelos. Por las circunstancias que fueran, mis padres no se podían ocupar de mí todo lo que les gustaría, así que me dejaron con los abuelos cada día desde los 4 meses hasta los 6 años. Éstos se convirtieron en mis primeros referentes junto a sus ideologías,creencias,tradiciones y comportamientos. Me cuidaron, me dieron y me quisieron lo mejor que supieron (bien agradecida que estoy por ello), pero yo pertenecía a otro grupo donde realmente quería estar: con mis padres. Éstos también me cuidaron, me dieron y me quisieron de la mejor manera que supieron bajo aquellas circunstancias suyas. De adulta, he llegado a la comprensión y agradecimiento de todo cuanto han hecho por mí, pero de niña y adolescente, te  aseguro que no entendía por qué ellos, mis guías y referentes, se portaban de esa manera conmigo, lejos de ser un amor incondicional. Fui creciendo con esa sensación de  vacío emocional esperando que algún día mis padres pudiesen llenarlo… En la adolescencia fui una “rebelde sin causa” según su discurso: gritos, peleas, castigos, humillación, manotazos, castigos y más castigos sucedieron año tras año hasta que no lo soporté más y me fui de casa a los 19 años. Aquí empezó mi despertar.

Ahora soy conciente de cómo se ha manifestado en mi vida esa carencia afectiva de papá y mamá en  diferentes etapas y situaciones. Relaciones de amistad, sentimentales y laborales se vieron perjudicadas por haber creído y esperado que esas personas hubiesen podido darme aquello que yo seguía buscando y necesitando. Me adaptaba a sus peticiones, a sus deseos,a sus planes,… pero eso no me devolvía lo que yo buscaba. Descubrí la dependencia emocional en las relaciones afectivas.

A pesar de todo este recorrido, de todos los libros leídos, de los cursos, de las formaciones y todo lo intelectualmente aprendido, no podía ponerlo en práctica en su amplitud cuando me convertí en madre porque me faltaba la pieza clave de la maternidad para practicar la crianza que deseaba: entenderme como hija y conectar con mi niña interior.

En todo este proceso he aprendido a ponerme como prioridad número uno en mi lista, incluso antes que mi hija, la número dos. Cuidarme, amarme y respetarme me ha permitido estar más presente con mi cachorra y cubrir sus necesidades auténticas sin riñas  ni castigos y disminuyendo al máximo los gritos y las imposiciones.

En este camino personal  de crianza  sé que aún me queda mucho por aprender mientras acompaño a mi hija en cada una de sus etapas,pero mi objetivo seguirá siendo cuidarme, amarme y respetarme para guiarle a ella con el ejemplo.

 

¿Te gustaría trabajar conmigo para conectar con tu primera infancia y mejorar como madre o padre?

Con el Programa “Primera infancia” conseguirás:

  • Reconocer la existencia de una parte de tí hasta ahora olvidada en la sombra.
  • Darte cuenta de cómo te relacionas con tu entorno desde esa herida no cicatrizada.
  • Transformar emociones que te han acompañado hasta ahora por otras más positivas.
  • Herramientas para satisfacer tus propias necesidades y cuidar de tí.
  • Comprender (intelecto) y sentir (corazón) por qué tus padres lo hicieron como lo hicieron contigo.
  • Descubrir creencias forjadas en la infancia que te limitan en tu etapa adulta.
  • Mejorar la relación de pareja o expareja.
  • Sentir paz interior en relación a tus padres (sigan o no en vida).
  • Relacionarte de otra manera con tus hijos.
  • Aprender a gestionar el enfado que te produce cuando tu hijo/a se comporta de la manera que lo hace.
  • Comprender por qué no soportas escucharlo/a llorar y necesitas que deje de hacerlo.
  • No proyectar en tu hijo/a tus expectativas o tus miedos.
  • Dejarle cumplir su misión  de ser quien ha venido a ser.

Antes de continuar, me gustaría recordarte que soy madre y que dedico gran parte de mi tiempo a criar y acompañar a mi pequeña, además de seguir profundizando en conocimientos, por eso mi jornada laboral es reducida y la agenda la suelo tener ajustada.

   Más abajo te explico mi procedimiento de trabajo, pero antes me gustaría que leyeses con atención si es o no para tí el                   Programa “CONECTA CON TU NIÑ@ INTERIOR” 

Este programa es para tí si:

  • Te sientes abrumad@ cuando pasas un rato con tu hij@ y necesitas hacer otra cosa.
  • Te alteras con facilidad cuando no te hace caso.
  • Los momentos de la comida son una desesperación.
  • Sientes culpabilidad como madre o padre.
  • Te sigues alterando con los comentarios de tu madre/padre.
  • Estás dispuesta para realizar las actividades proporcionadas de manera contínua.
  • Deseas mejorar la relación con tu ex,padre o madre de tu hij@.
  • Te sientes preparada para ahondar y profundizar en tu infancia.
  • No comprendes por qué la maternidad ha desestabilizado la familia.
  • Sientes inseguridad cada vez que tu hij@ se va con el otro progenitor en régimen de visitas o vacaciones.

Este programa NO es para tí si:

  • No es tu momento de ahondar ni profundizar en tu infancia.
  • No te vas a comprometer conmigo y contigo mism@ para trabajar de manera constante al ritmo que desees.
  • Crees que lo que te ocurre en la vida no tiene nada que ver contigo y todo es cuestión de suerte o azar.
  • Si esperas que yo haga todo el trabajo por tí.
  • Si buscas que yo (o cualquier otra persona) cambie el comportamiento de tu hij@ o pareja apretando un botón o revelándote una fórmula secreta.
  • No estás dispuesta a invertir tiempo de calidad en tí casi cada día.
  • Eres una persona que se rinde a la primera de cambio.
  • Crees que tu hij@ salió así y no se puede hacer nada al respecto.
  • No estás preparad@ para invertir tiempo, energía y dinero en alcanzar tu objetivo.

 

Me gustaría  tener la oportunidad de acompañarte, guiarte y ayudarte en tu camino hacia la reconexión con tu niñ@ interior.

Si llegad@ a este punto resuenas con la  información que has leído y algo dentro de tí te dice que soy la persona con la que deseas trabajar, sigue estos  pasos:

 

Rellena el formulario

Con el botón del formulario que encontrarás más abajo, podremos valorar mejor si soy la persona idónea para tu situación, y viceversa.

Es muy importante que tus respuestas sean sinceras y reales. No compartiré esta información con nadie más .

Esta información me permitirá conocer más de tí y de tu situación actual.
El programa consta de 6 sesiones virtuales o presenciales (Córdoba) y una duración de 6 meses.

Sesión gratuita

Una vez recibido y leído tu formulario, me pondré en contacto contigo personalmente y te daré toda la información acerca del Programa "Tu Primera Infancia" sin ningún tipo de compromiso
Ten en cuenta que estoy en plena crianza y que es posible que reciba bastantes formularios, por eso te pido un poco de paciencia si tardo unos días en contestarte.

Si lo deseas,programaremos una sesión gratuita de 30 minutos por videoconferencia o llamada telefónica para conocernos mejor y saber más detalles de tus motivos de consulta.

¡Comenzamos!

Si finalmente decidimos trabajar juntas, te enviaré un correo con los requisitos necesarios para contratar el servicio.

Mientras dure el Programa, te acompañaré virtualmente a través del correo electrónico.

Devenir madre/padre no es sólo una cuestión física. Requiere valentía, presencia,amor,escucha y consciencia de un@ mism@ para DAR sin condiciones a l@s hij@s.
Te felicito por decidir y actuar en su favor.

Toda la información que me compartas en el formulario es 100% confidencial.

La sesión gratuita es optativa y no te compromete a nada.

Gracias por tu tiempo y confianza.

Un abrazo.